Prevención de daños: Evita la rotura de las tuberías debido a la expansión del agua congelada.
Mantenimiento del suministro de agua: Al proteger las tuberías, se mantiene el flujo constante de agua durante el clima frío.
Ahorro de costos: Evitar daños en las tuberías significa evitar gastos de reparación y pérdidas de agua.
Preservación de la calidad del agua: Al prevenir la congelación, se mantiene al integridad de las tuberías y se asegura la calidad del agua.